En 2001 un grupo de amigos nos juntamos con idea de sacar de los bancos nuestro dinero y ponerlo al servicio de iniciativas de transformación social: creamos "La Asociación para la Financiación Solidaria, La Alcancía" y enseguida financiamos "La Empanada Chilena", proyecto que en realidad nos había servido de excusa para poner en marcha nuestra banca.
La iniciativa era todo lo coherente que supimos hacerlo: el fondo económico del proyecto estaba guardado en "calcetines" caseros, las decisiones se tomaban en asamblea, se trabajaba en equipo, contábamos con espacios informales de encuentro, ofrecíamos asesoramiento para la viabilidad empresarial, prestábamos especial atención a mujeres, jóvenes e inmigrantes... Además, cualquier proyecto que pretendiera ser financiado por La Alcancía tenía que cumplir algunos requisitos medioambientales, sociales y de autogestión, precisamente los que entendíamos que podían transformar nuestra sociedad.
La iniciativa fue muy bien acogida entre los movimientos sociales de Cádiz y en los círculos de la economía solidaria y de financiación alternativa,
y diez años después de su creación -cuatro desde que echáramos el
cierre- sigo pensando que aquella idea fue de las mejores y más
coherentes de todas en las que he participado.
No obstante, es posible que en Cádiz no se cocieran entonces tantas iniciativas ajustadas al perfil que exigíamos, lo que nos condujo a cierta inactividad que, con el tiempo, dejó el dinero en los calcetines y a la asociación sin sentido: en los seis años de vida de La Alcancía estudiamos unos diez o doce proyectos de los que llegamos a financiar sólo tres o cuatro. Después de eso he visto florecer varios proyectos interesantes en Cádiz y creo que tenemos por delante una época en la que veremos bastantes más; alguno de ellos, espero, nos tome el relevo, que hará buena falta. ¿Alguien se anima?
Alcancieros y alcancieras: ¡un brindis por nosostras!
La Palabra Inquieta
¿Y qué tiene de sospechoso o inadecuado, entonces, divertirse alegremente preguntando porqués y experimentando las posibles respuestas? ¿Alguien lo sabe? Porque yo, la verdad, sólo huelo a chamusquina...
sábado, 31 de diciembre de 2011
lunes, 26 de diciembre de 2011
Te deseo, me deseo, nos deseo
los buenos deseos nos sonríen, nos besan, nos saludan
nos brindan la alegría y tanta prosperidad por venir
aunque empapado de nostalgias nos tirite el corazón
y la rabia grite el mundo que nos quieren dibujar.
celebramos que la luz vence a la oscuridad
que el día se impone a la noche, que de nuevo llega el sol
y se nos embriaga la esperanza.
porque las oportunidades nos desbordan
al calor de las ganas, de la imaginación, del corazón.
del destino a los caminos, de la nación a los pueblos
del capital a la vida, de la ciencia al saber
del hombre a la persona, a la tierra, al aire, al mar
del miedo al amor.
nos brindan la alegría y tanta prosperidad por venir
aunque empapado de nostalgias nos tirite el corazón
y la rabia grite el mundo que nos quieren dibujar.
celebramos que la luz vence a la oscuridad
que el día se impone a la noche, que de nuevo llega el sol
y se nos embriaga la esperanza.
porque las oportunidades nos desbordan
al calor de las ganas, de la imaginación, del corazón.
del destino a los caminos, de la nación a los pueblos
del capital a la vida, de la ciencia al saber
del hombre a la persona, a la tierra, al aire, al mar
del miedo al amor.
martes, 13 de diciembre de 2011
Perro flaco: al castigo por el cotilleo.
Etiquetas:
Antropología,
Perro Flaco
Habría que empezar diciendo que un castigo no es lo mismo que una pena, porque ésta pretende sancionar a quien ha roto de alguna manera la "paz social", impidiendo que persista en su actitud; el castigo en cambio es una herramienta del proceso de socialización, una fórmula para conseguir que el comportamiento de un individuo se ajuste a las costumbres y normas de una colectividad.
Y la principal forma de castigo en la mayoría de las culturas es la opionión pública, que funciona cuando existen las relaciones entre iguales y se incide repetidamente en un comportamiento "censurable". El ejemplo más claro puede ser cuánto importa la opinión del vecindario en cualquier pueblo pequeño. En sistemas sociales más complejos, como el de los estados-nación, la pérdida de las relaciones personales, el anonimato, puede traducirse en una apuesta por la pena, dada la dificultad o la imposibilidad del castigo como estrategia.
Aunque no puede olvidarse que los medios de masas sustituyen esas relaciones cercanas, intentando crear y/o modificar opiniones públicas, siempre en favor de quienes tienen su control. Ni tampoco puede obviarse el miedo, que no es más que un recurso fácil para el control social, pero no una estrategia efectiva de crecimiento personal o colectivo...
En otro ámbito, si lo que te preocupa es qué hacer con los niños y las niñas, recuerda que un castigo debe ser inmediato, breve, proporcional, debe ser explicado (y entendido) y debe reforzar la conducta deseada.
Puedes escuchar la sección "Pon un antropólogo en tu vida" de "Perro Flaco" aquí. Para oír el programa completo sigue el enlace de la columna de la izquierda.
Y la principal forma de castigo en la mayoría de las culturas es la opionión pública, que funciona cuando existen las relaciones entre iguales y se incide repetidamente en un comportamiento "censurable". El ejemplo más claro puede ser cuánto importa la opinión del vecindario en cualquier pueblo pequeño. En sistemas sociales más complejos, como el de los estados-nación, la pérdida de las relaciones personales, el anonimato, puede traducirse en una apuesta por la pena, dada la dificultad o la imposibilidad del castigo como estrategia.
Aunque no puede olvidarse que los medios de masas sustituyen esas relaciones cercanas, intentando crear y/o modificar opiniones públicas, siempre en favor de quienes tienen su control. Ni tampoco puede obviarse el miedo, que no es más que un recurso fácil para el control social, pero no una estrategia efectiva de crecimiento personal o colectivo...
En otro ámbito, si lo que te preocupa es qué hacer con los niños y las niñas, recuerda que un castigo debe ser inmediato, breve, proporcional, debe ser explicado (y entendido) y debe reforzar la conducta deseada.
Puedes escuchar la sección "Pon un antropólogo en tu vida" de "Perro Flaco" aquí. Para oír el programa completo sigue el enlace de la columna de la izquierda.
martes, 29 de noviembre de 2011
Perro Flaco: capitalismo, mercado y modernidad.
Etiquetas:
Antropología,
Perro Flaco
Frente a los imperios "tradicionales" en los que un grupo (dominante) sometía a otro (dominado), el imperio "capitalista" ha conseguido embaucar a (casi) todo el mundo: hasta en los países empobrecidos hay mucha gente convencida de que la riqueza puede crearse y que se puede seguir creciendo indefinidamente, aunque en realidad ni quienes tienen los mejores privilegios disfrutan de una vida plena...
Pero en nuestro imperio, el capitalismo es sólo una de las expresiones de nuestra manera de entender "el mundo": la modernidad como paradigma. Lo que realmente caracteriza a nuestro época es lo que la globalización querría llevar a todo el planeta: el convencimiento de la la superioridad de la cultura occidental, el darwinismo social, el sometimiento de la naturaleza y de lo que tradicionalmente ha representado la mujer por el hombre, la pretensión de que el conocimiento sólo es posible por la ciencia y la centralidad sagrada del mercado.
Pero como todos los imperios, el nuestro también caerá, probablemente de la mano del nectar del que se alimenta: el cénit petróleo.
Mientras tanto, la solución está en nuestras manos: pasar del individuo modermo a las comunidades sostenibles, del androcentrismo a la visión ecológica, del etnocentrismo a la diversidad cultural, del crecimiento al acrecimiento, del capital a la vida... En fin, del miedo al Amor.
Puedes escuchar la sección "Pon un antropólogo en tu vida" de "Perro Flaco" aquí. Para oír el programa completo sigue el enlace de la columna de la izquierda.
Pero en nuestro imperio, el capitalismo es sólo una de las expresiones de nuestra manera de entender "el mundo": la modernidad como paradigma. Lo que realmente caracteriza a nuestro época es lo que la globalización querría llevar a todo el planeta: el convencimiento de la la superioridad de la cultura occidental, el darwinismo social, el sometimiento de la naturaleza y de lo que tradicionalmente ha representado la mujer por el hombre, la pretensión de que el conocimiento sólo es posible por la ciencia y la centralidad sagrada del mercado.
Pero como todos los imperios, el nuestro también caerá, probablemente de la mano del nectar del que se alimenta: el cénit petróleo.
Mientras tanto, la solución está en nuestras manos: pasar del individuo modermo a las comunidades sostenibles, del androcentrismo a la visión ecológica, del etnocentrismo a la diversidad cultural, del crecimiento al acrecimiento, del capital a la vida... En fin, del miedo al Amor.
Puedes escuchar la sección "Pon un antropólogo en tu vida" de "Perro Flaco" aquí. Para oír el programa completo sigue el enlace de la columna de la izquierda.
jueves, 20 de octubre de 2011
¡Reid, reid, reid!
Merci! de Christine Rabette from moruro on Vimeo.
Cagarse de risa, reirse en la cara de quien te quiere joder, reirse es la forma más sublime de resistencia.
Risa, la que soñó Miguel Hernández, ponedora de alas, quita penas, que derrumbe los muros y nos haga no despertar de lo que siempre se despierta.
Reir a gritos, saludablemente, ante la cara del verdugo, del tirano.
Reir hasta que entiendan que es vano pelear a ciegas contra la alegría.
Reir que suene como decir "no", reir que suene como decir "basta".
Reir sabiendo de qué nos reimos, arremetiendo contra los molinos con la risa como escudo y como espada.
Y hasta que una insolente carcajada llena de convicción y de firmeza estalle desafiante ante el que manda cada vez que decrete la tristeza.
¡Reid, reid, reid!
Texto extraído de uno de los diálogos finales de "El dedo en la llaga".
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