viernes, 14 de febrero de 2014

Ni romano, ni apostólico, ni católico, ni cristiano.

Hace mucho tiempo que no tengo relación alguna con la Iglesia, aunque no tanto que decidí romper formalmente mi vínculo con ella.

Y es que más allá de la influencia de la moral católica que la mayoría tenemos impresa en nuestra "genética cultural", su influencia en mi día a día era y es mínima, motivo por el que no me había planteado la apostasía.

No obstante, tres razones me llevaron finalmente a dar el paso; las dos primeras mediadas por mi acercamiento a la antropología, la última por el hartazgo y la necesidad de cierta coherencia personal:
  • Comprender la diferencia entre lo sobrenatural y lo trascendente me llevó a "reducir" definitivamente a dios a una manifestación cultural.
  • Al visualizar la relación entre legitimidad y poder, entendí que la necesidad de influencia de la jerarquía católica tiene como fin mantener sus privilegios más que la defensa de moral alguna.
  • La posición ideológica de la Iglesia católica en la mayor parte de las cuestiones sociales y culturales que me preocupan son, casi siempre, contrarias e incompatibles con las mías.
Así fue que decidí escribir mis argumentos y presentarme con ellos en el Obispado de Cádiz, donde me encontré con dos sorpresas: la primera, que mis razones les eran completamente indiferentes; la segunda, que en apenas unas semanas se había formalizado mi apostasía.

En definitva, es evidente que a la Iglesia, en su soberbia, le importa poco que alguien "se quede o se vaya". No obstante, lo que ahora no pasa de tener un valor simbólico, es un acto de responsabilidad que, con el tiempo y la falta de legitimidad, relegará a la burocracia eclesástica a espacios públicos menos relevantes... ¡Brindo por ello!

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ciertamente es triste que la velocidad procesando peticiones y documentos que no tiene la Administración Pública la tenga esta empresa privada que es la Iglesia Católica.
La religión y el ámbito social no es incompatible, pero como cuando ponen a la policía a dirigir el tráfico y éste empeora catastróficamente, así ocurre cuando "con la Iglesia hemos topado".
Qué decir, animar a quien lo sienta a apostatar para ser fieles a uno mismo.

Nando.

Carolina Lopez Heras dijo...

Bueno pues enhorabuena!!. Yo veo muy bien q hayan sido rápidos y sobre todo q no hayan intentado convencerte de lo contrarío....xq hubiesen perdido el tiempo....no??

Anónimo dijo...

Me parece estupendo que hayas tomado esa decisión.

Quizás en el futuro cuando se estudie la evolución de la iglesia y como fue su decadencia, aparezcan las historias de hombres anónimos, valientes y "visionarios" que se adelantaron a su tiempo.

Mas o menos como confrontar a quien sostiene que la tierra es plana y niega a la ciencia la percepción de su hermosa redondez.

Saludos!

Anónimo dijo...

con personas tan necias como tu...nunca los vamos a hacer entender porque ya han cerrado su corazon y claro que importa quien se vaya pero en fin dios no hizo libres tu puedes decidir que hacer. solo queda pedir a dios por ti para que cambien tu corazon de piedra en uno de carne

Anónimo dijo...

wow vaya maneras de hacer varitas. Yo tengo una de madera q me hizo mi padre y se me ha roto, por eso voy a aprovechar y le pondre un iman de disco-duro para q atraiga los metales, en mi opinion de madera son mejores, mas resistentes, pero este modo es otro de hacerlas para aquellos q no pueden salir al campo en busca de un palito grueso, bueno, boy a probar este modo tambien.